Cuando se requiera un mayor aporte de fosfocreatina, el cual, se traducirá en una mayor velocidad de contracción de las células, resistencia, fuerza, potencia y recuperación.
Dependiendo de los objetivos y peso del atleta. Lo más básico son 5 g al día, pero en fases de carga, pueden llegar a 10 g a 20 g al día.
Existen más de 10 tipos de creatina: Monohidrato, clorhidrato HCL, fosfato, citrato, gluconato, kre alcalina, etil ester, malato, nitrato, alfa ketoglutarato, decanato, queladas con magnesio, etc...
El objetivo de la creatina es aumentar la fosfocreatina para formar ATP. La diferencia está en la eficiencia por cantidad; por ejemplo, algunas requieren carga y otras no, unas aumentan el peso muscular por sobrehidratación y, otras no.