La creatina es un suplemento clave para mejorar el rendimiento físico, aumentando la energía durante actividades intensas, favoreciendo el crecimiento muscular y acelerando la recuperación. Además, ayuda a mejorar la fuerza, la resistencia y apoya la función cognitiva. Es uno de los suplementos más seguros y avalados por estudios científicos.
La evidencia científica respalda una dosis diaria de 3 a 5 gramos de creatina monohidrato para mantener niveles óptimos de creatina en el cuerpo y mejorar el rendimiento físico.
Lo recomendable es mínimo 1 toma/día o máximo 2 tomas/día, sin sobrepasar los 30 g por toma, para no sobrecargar el sistema digestivo.
La proteína concentrada es resultado del proceso de filtración. Tiene unos mayores niveles de azúcar y grasa; es por eso, que se considera la proteína más sabrosa. La proteína aislada tiene mayor nivel de filtración que la concentrada, por lo que sus niveles de grasa y azúcares, son inferiores a los de la concentrada; como resultado, la proteína aislada es más ligera que la concentrada. Por último, la proteína hidrolizada es resultado de un proceso de hidrólisis enzimática, en la que se divide la proteína en partes más pequeñas (péptidos); siendo así más ligera y de más rápida asimilación.
Existen dos tipos de quemadores de grasa: los termogénicos y los lipotrópicos. Los primeros contienen estimulantes del sistema nervioso; los segundos, no.
Todos tienen la misma función, oxidar la grasa; es decir, utilizarla como fuente de energía.
Dependiendo del objetivo o diagnóstico. Un mínimo de 5 g / día hasta un máximo de 15g/día.